domingo, 25 de abril de 2010

Xornalismo amarelo mal disfrazado de azul e branco

Un presidente que só está para dar tabaco e o medio de comunicación máis influínte do país tratándonos como se fósemos imbéciles. Lamentable a columna de hoxe de Blanco Valdés "Gayoso y el materialismo histórico". Ai! se don Karl e don Friedich levantaran a cabeza. Ai! se Marta Harnecker lera La Voz de Galicia...

A demostración de que medra o nerviosismo no norte é que xa non quedan máis argumentos que volver, por enésima vez, a demonizar a Gayoso.

Manipúlase, fíltrase información interesada, falséanse as análises das contas económicas, deféndese unha hipotética caixa policéntrica... pero como non sae o que inicialmente tiñan previsto -máis ben tal como avanza a situación, parece que dunha ou de outra maneira vai saír todo o contrario- hai que buscar un culpable.

Nin unha palabra sobre a verdadeira orixe do problema. Nin unha explicación a por qué o Banco de España forzou o inicio das negociacións coa ameaza de intervención. Nada se di do revelador silencio sepulcral da dirección de Caixa Galicia dende que se iniciou todo o asunto. Ningunha razón que xustifique por qué Caixa Galicia está disposta a aceptar case calquera saída -non cabe supoñer que sexa un sacrificio en clave de país...-. Ningunha análise da posibilidade, ou imposibilidade, do hipotético SIP de Caixa Galicia con Caja Madrid.

Pola contra, todas as maldades se personalizan no presidente de Caixanova. Seica o principal motivo de que hoxe non teñamos xa a gran caixa galega e solvente é que este home, que xa ten setenta e oito anos, quere seguir traballando dez anos máis. Arre demo!.

Con esta desaforada fuxida cara a ningures, na que pon ao servizo da causa -qué causa, realmente?- a todos os seus opinantes -moitos dos cales se tiñan gañado un merecido recoñecemento dos seus lectores- non repara La Voz de Galicia que está perdendo a escasa credibilidade que lle quedaba despois da campaña das últimas eleccións autonómicas diante da opinión máis informada do país.

Non repara La Voz de Galicia en que a lectura que se fai no sur de Galicia desa caricatura malvada de Gayoso que está a construír é exactamente a contraria da que se pretende.

Están a piques de convertelo nun heroe popular con Abel Caballero de escudeiro.

5 comentários:

  1. credibilidade? lavozdegalicia? carallo, non sabía que se podían xuntar esas dúas verbas nunha mesma frase! parabéns por tal proeza!!

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  2. Dice el libro Escribir en Prensa que “pocos términos hay en la profesión periodística tan usados, abusados, manipuladores y malinterpretado como el de ‘objetividad’ “.
    Y tiene mucha razón. En la vida hay muchas cosas de las cuales se duda, pero casi todo el mundo parece más que seguro que en el periodismo “tiene que haber objetividad”.
    Tanto es así, que hoy en día todos parecen ser expertos en ética periodística. Escucho en la calle, frases como: “el periodista tiene que ser objetivo”, “los periódicos tienen que ser imparciales”, “los reporteros no deben opinar”, entre muchas otras.
    Salta ante esto la pregunta que pocos hacen: ¿Y por qué?
    ¿Por qué este aparente matrimonio eterno entre el periodismo y la objetividad? ¿Estarán enlazados espiritualmente estos conceptos? ¿La tabla de los mandamientos de Moisés decía algo sobre objetividad en el periodismo? ¿Mahoma o Buda alguna vez lo mencionaron? ¿Era una de las 95 tesis de Martín Lutero?
    Primero, hay que entender que, contrario a lo que nos dice el realismo, los conceptos y las ideologías son fenómenos construidos por los seres humanos, y tienen razones de ser y propósitos, que, según fueron construidos, también pueden ser derribados. (Por eso es que hoy en día se pone tanto e duda las verdades universales y las narraciones “objetivas”).
    Todo es se reduce a intereses económicos
    Carlos Marx decía que las condiciones espirituales o ideológicas en la sociedad son provocadas por las condiciones materiales y económicas. Aplicando esto al periodismo, podemos concluir que hay una obsesión por la objetividad en el periodismo debido a que esto le conviene económicamente a los medios de comunicación para poder llegar a un público amplio y heterogéneo. El día en que esta conveniencia económica cambie, la “objetividad” dejará de ser una característica del periodismo.
    Por consiguiente, poco hay de ética y moral en la objetividad del periodismo. Todo esto se reduce a intereses comerciales.
    La visión que tengo de la mayoría de los diarios es que cuando uno llega al final y se topa con una pared, es mucho más fácil inventar lo que hay detrás de esa pared que escalarla.

    Cristina

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  3. A frase era: "non repara La Voz de Galicia que está perdendo a escasa credibilidade que lle quedaba despois da campaña das últimas eleccións autonómicas diante da opinión máis informada do país". E queirámolo ou non, amigo Caralladas, desgraciadamente La Voz de Galicia segue a ser o medio máis influínte do país.
    Saúde,

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  4. Muchas gracias por tu magnífico comentario Cristina. Mi crítica no iba dirigida a reclamar objetividad, sino a cómo en aras de esa objetividad y de la defensa de los intereses de país, se defienden a capa y espada objetivos locales y mucho más espurios.
    Gracias por la visita. Salud,

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